lunes, 28 de junio de 2010

MAS OYAMA (KARATE KYOKUSHINKAI)

Hyung Yee nació el 27 de julio de 1923, en Kimje al suroeste de Corea; a unas 180 millas de Seúl. Hijo de Sun Hyung (terrateniente y alcalde del pueblo), tuvo una infancia feliz, recibió una buena educación y su padre lo incentivo a practicar deportes y entrenar Artes Marciales. Entrenó Chabee (combinación coreana de Jujitsu y Kempo) a los 9 años, Arte que le apasionaba más que los otros deportes que practicaba, como el montañismo. En esa época, un hombre que trabajaba con su padre, después de días de insistencia del pequeño Hyung Yee, accedió a enseñarle Boxeo Shaolín y Chabee. Entrenó con él durante 5 años. En 1937, Japón estaba en guerra con China. Hyung Yee cambió su nombre a Masutatsu Oyama y aprendió japonés. Escogió el nombre Oyama porque significa "montaña magnífica". Viajó a Japón para entrenarse como aviador. Continuó su entrenamiento en Artes Marciales, participando en Boxeo y también en Judo. Cierto día vio una demostración de Karate, la cual llamó su atención y enseguida comenzó a entrenar en el Dojo de Gichin Funakoshi (fundador del Karate Shotokan) en la Universidad Takushoku. Funakoshi enseguida se dió cuenta del potencial de Oyama, sus golpes eran muy fuertes, la potencia de Oyama era la combinación de entrenamiento, fuerza natural y manejo del Ki (energía vital proveniente de las energías físicas y mentales concentradas en el abdomen y que con un adecuado entrenamiento se puede manejar). Rápidamente se destacó entre los demás, a los 17 años recibió el segundo Dan de manos de Funakoshi. A los 20 años Oyama entra a la Armada Imperial Japonesa, ya siendo cuarto Dan. En Judo, Oyama también se destacaba ya que en poco tiempo alcanzó el cuarto Dan. En esta época, Oyama ingresó en el Butokakai (Academia de entrenamiento para el ejército imperial japonés), que se especializaba en la guerra anti-guerrilla, combate cuerpo a cuerpo y el espionaje. Estuvo en esta academia durante dos años que finalizó con la Segunda Guerra Mundial. Oyama quedó profundamente afectado por la guerra y sus consecuencias en Japón, pero no dejó su entrenamiento y pasó a entrenar bajo la dirección del maestro So Nei Chu, que era coreano al igual que él, en Japón y experto en el estilo Goju Ryu. So Nei Chu, era alumno directo del fundador del Arte, el gran maestro Chojun Miyagi. El maestro So, al ver la gran fortaleza física y técnica de Oyama, lo incentivo a entrenar en las montañas, emprender un retiro espiritual que fortaleciera su alma y le permitiera controlar su gran fuerza. Mas Oyama, pasó 14 meses entrenando duramente en las montañas, llevando su resistencia física al límite y más allá, al punto de que llegó a desarrollar una fuerza física impresionante para un ser humano. En 1947, ya en Japón; decidió probar sus habilidades en el primer Campeonato Nacional de Artes Marciales, en el cual resultó ser el campeón. Aún así, no se sentía completo, pensaba que el aislamiento no había sido suficiente, por lo que decidió ir a la montaña Kiyozumi, en Chiba. Fue entonces que comenzó un entrenamiento más arduo aún del que realizaba antes, entrenando 12 horas diarias, todos los días; sin descanso. Rompía piedras, usaba como makiwara a los árboles, sus manos se convirtieron en armas tan fuertes que fácilmente podían quebrar huesos y machucar carne humana, parecían martillos, día a día se volvía más fuerte. Logró llevar su resistencia a niveles inhumanos y su potencia física era demasiada para un hombre. Ningún karateca contemporáneo de Oyama, había alcanzado su nivel físico ni su resistencia, su entrenamiento era demasiado duro. Aparte de entrenar su cuerpo, estudió el antiguo clásico en las Artes Marciales Zen, meditó debajo de las gélidas aguas de las cascadas, explorando distintos niveles de meditación y alcanzando una concentración asombrosa. Después de 18 meses, volvió a la sociedad, más fuerte que nunca, sobre todo de espíritu. Para demostrar su poder, Oyama se puso a prueba combatiendo contra toros, enfrentó en total a 52 toros, de los cuales 3 murieron a causa de los golpes y a 49 les arrancó los cuernos con su poderoso Shuto (golpe ejecutado con el filo de la mano). Las personas que presenciaron los enfrentamientos no podían creer lo veían, cuando Oyama llegó diciendo que quería enfrentarse a un toro, todos pensaban que estaba loco, que después de tanto tiempo solo en las montañas no se daba cuenta de lo que hacía. El maestro Oyama fue famoso por estos enfrentamientos, ya que hasta la fecha nadie a tenido coraje de repetirlos. En el año 1952, realizó una gira por Estados Unidos, realizando diversas exhibiciones en vivo, y presentandose en TV demostrando su Estilo de Karate, realizaba combates, Katas y rompimientos de piedras, botellas, bloques de hielo, etc. En los años siguientes, fue desafiado por diversos luchadores, los combates no duraban más de tres minutos, sus golpes eran demasiado fuertes, nadie soportaba ni siquiera uno solo. También era conocido por sus potentes patadas a la cabeza que dejaban a cualquier oponente K.O., hasta sus bloqueos eran muy fuertes. Su único objetivo era ganar los combates, por eso daba el 100 % en cada enfrentamiento. En 1953, Oyama abrió su primer Dojo en Mejiro, Tokio. En 1957, tenía 700 miembros a pesar del riguroso entrenamiento que provocaba el abandono de muchos. Muchos estudiantes de otros Estilos se acercaban a entrenar a su Dojo, ya que en él se entrenaba el combate con contacto total. Las lesiones eran comunes, de todo tipo ya que las reglas eran pocas, y era normal aplicar golpes de puño o pie a la cara, genitales o pecho. Se comenta que, los entrenamientos de Oyama llegaban a durar hasta 12 horas y siempre se mantenía la misma intensidad, el descanso no era una opción. Oyama siempre fue un maestro muy carismático, exigente y respetuoso de la tradición y las etiquetas dentro del Dojo, siempre luchando por superarse y mejorar su Karate. Son famosos mundialmente los campamentos de entrenamiento, organizados por el maestro Oyama, en los que se destacaba la dureza de los métodos de entrenamiento, el perfeccionamiento de la técnica y sobre todo la resistencia de los participantes, que era llevada al límite. El Maestro explicaba cada técnica detalladamente, tanto su ejecución como su aplicación, así como las ventajas y desventajas de la misma, presentaba las contras y las variaciones en diferentes situaciones. Estos campamentos se realizaban en las montañas, en la playa, bajo la nieve o en cualquier escenario natural elegido por Oyama, y los ejercicios eran variados, por ejemplo correr en la nieve, entrenar kumite en el mar, escalar montañas, golpear árboles, perfeccionar las posturas en terrenos irregulares, trepar árboles, etc. Actualmente, se siguen realizando los campamentos de entrenamiento en todo el mundo, manteniendo el verdadero espíritu del Kyokushinkai. El Estilo Kyokushin también se caracteriza por la prueba de 100 man kumite (kumite contra 100 hombres), en la que un practicante se enfrenta a 100 karatecas, uno a uno; sin descanso y a pleno contacto. Son pocos en el mundo que la han completado, muchos realizaron el 30 y 50 man kumite, que sin duda ya son duras pruebas. En el año 1975, Oyama publica en Japón el libro Essential Karate (Karate Esencial), en el cual plasma el entrenamiento y la técnica del Kyokushin, con gran variedad de fotos y explicaciones sencillas para practicantes de todos los niveles. El libro es muy completo, cuenta además con variantes de técnicas básicas, defensa personal, entrenamiento complementario, terminología, competencia, reglamento, jiyu kumite (combate libre), katas, rompimientos (tameshiwari),etc. Mas Oyama escribió 22 libros que han sido traducidos a 19 idiomas, donde refleja su entrenamiento, filosofía y forma de ver el Karate. El nombre Kyokushin, que significa "última verdad" se adoptó en el año 1964, el arte continuó su expansión por más de 120 países y tiene actualmente una de las organizaciones de Artes Marciales más grandes del mundo. En Abril de 1994, Mas Oyama falleció de cáncer de pulmón (no era fumador), dejando como legado para la humanidad, el Karate Kyokushinkai, uno de los Estilos de combate más duros del mundo.

1 comentario:

  1. Que nadie se ofenda con este comentario. Yo me inicie en las artes marciales con el Kyokusinkai y en mi familia ha habido competidores en este estilo. Pero si de alguna manera yo tuviera que aplicar un adjetivo a este gran maestro es "bestia". Como los grandes maestros de karate se caracterizaba por hacer unas animaladas que difícilmente intentaría una persona "normal". Desde luego le caracterizaba su espíritu. Desde aqui quiero tambien recordar a otro maestro de karate, el tristemente fallecido Angel Martinez Duato.

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